El ajo y las cebollas son originarios de Asia, pero fueron introducidas hace mucho en Egipto, hasta tal punto llegaron los egipcios a apreciar a estas plantas comestibles que se las ofrecían a los dioses como ofrenda.
Al parecer, los ajos y las cebollas de Egipto eran de muy buena calidad.
En Egipto fueron cultivadas alrededor de 3000 a.C. Para los egipcios la cebolla era un alimento considerado sagrado. Los antiguos egipcios la hicieron un objeto de culto, asociando su forma esférica y anillos concéntricos a su vida eterna.
. Su aroma fuerte les era especialmente agradable, utilizándolo con frecuencia para ahuyentar los numerosos insectos en las riberas del Nilo.
Creían que el fuerte aroma de cebollas podría devolverle el aliento de los muertos. Un ejemplo de ello, es la momia de Ramses IV, en la que se encontraron en las cavidades de sus ojos, pequeñas cebollas, así como en la pelvis y el tórax. De esta forma conseguían que el cuerpo no se deformara.
Tambien en las tumbas de algunos faraones, como en la de Tutankamon, se encontraron cebollas, que fueron colocadas con la función de alejar de allí a los malos espíritus.
En esta civilización antigua, tenían la creencia de que las cebollas tenían cualidades mágicas que servían para ahuyentar a los malos espíritus.
AC

