lunes, 30 de octubre de 2017

LAS VIRGENES NEGRAS III


Una negra soy, pero grata a la vista, oh hijas de Jerusalén,
como las tiendas de Quedar,
como las telas de tienda de Salomón.
No me miren porque soy morena,
porque el sol ha alcanzado a verme.
Cantar de los Cantares 1,5
En diversos países católicos, la figura de la Madre de Dios, la Virgen María, ha llegado a superar en fervor a Jesucristo e incluso al mismísimo Dios Padre. Sería un claro ejemplo México y su Virgen de Guadalupe, algunas zonas de España e Italia y otros países latinos. Esta devoción a la Madre de Dios, la Gran Madre, tiene lógicamente unas raíces que profundizan en los primeros cultos prehistóricos a las Diosas Máter que se extendieron por casi todos los países del Mediterráneo y zonas cercanas. Son muchas las religiones antiguas que tuvieron un fuerte contenido matriarcal, siempre con al Diosa como fuente de fecundidad.
El cristianismo como religión, tiene una profunda herencia de cultos y creencias que se remonta a la antigua religión practicada por los habitantes del Egipto faraónico. Lo que inmediatamente nos lleva a una de sus principales divinidades: La diosa Isis, madre de Horus, y esposa de Osiris. También llamada la Diosa de la Maternidad y de los nacimientos. El Imperio Romano, bastante permisivo en cuanto a la adopción de las divinidades de los pueblos conquistados, vio entre todas las diosas máter de sus territorios, a Isis cómo la más poderosa y apreciada, por lo que, en poco tiempo se extendió su culto por diferentes provincias del Imperio, incluida Hispania. Dónde existieron templos dedicados a dicha divinidad en las actuales localidades de: Tarragona, Astorga, León, Guadix, Mérida. Cádiz, Cabra, entre otras menos conocidas. Con la llegada oficial del cristianismo en el siglo IV y su status de “religión del Imperio” la gran cantidad de santuarios dedicados a la divinidad egipcia fueron en su mayoría convertidos en santuario marianos.
El culto a las vírgenes negras aparece en el mundo cristiano durante la etapa del medievo, en torno a los siglos XI y XIII. En realidad, no es más que la adaptación a los cánones del cristianismo del culto egipcio a la diosa madre Isis como símbolo de la tierra y la fertilidad -cuyo antecedente lo encontramos en las Venus del paleolítico-, tal y como hicieran en su momento los griegos con Démeter, los celtas con Belisana o los romanos con Ceres. Se tiene constancia también del culto pagano a Diana-Artemisa en Éfeso -ciudad de Asia Menor situada en la actual Turquía- como diosa negra de la tierra, siendo venerada en un templo octogonal concebido como santuario donde habitaba el espíritu de la deidad. Muchos de los recintos donde reciben culto estas vírgenes negras están cargados de gran fuerza telúrica y fueron antaño lugares donde se practicaban rituales iniciáticos, algunos de carácter secreto.
En el caso de las vírgenes de color negro, en la mayoría de casos (hay algunas excepciones) coincide con dos grandes acontecimientos para el mediévo europeo: El comienzo del impresionante y hermético arte gótico, y la fundación de la Orden de los Caballeros Templarios. Junto con los templarios y los cistercienses -comunidades religiosas que contribuyeron decisivamente a la consolidación, entre los siglos XI y XII, del culto público a la Virgen María como entidad independiente de Jesús-, la Orden de los Caballeros del Hospital de San Antonio, fundada en el siglo XII bajo el patrocinio de San Antonio Abad, fue una de las principales congregaciones propagadoras de la devoción a las vírgenes negras.
La tradición cuenta que el eremita San Antón veneraba en su Egipto natal a una Isis del periodo alejandrino como si de una imagen de la Virgen María se tratase, y que, al ser traída dicha efigie a Europa, comenzó en el viejo continente el culto a tan sugestivos iconos marianos. Ello debe tener cierto fundamento si tenemos en cuenta que la Isis egipcia fue venerada en varios puntos de Francia como una madonna cristiana, caso de la propia capital París, cuyo nombre se debe a los parisii, adoradores del popular mito egipcio.
Las vírgenes negras aparecen mencionadas en el Cantar de los Cantares: "nigra sum sed formonsa filiae Hierusalem sicut tabernacula Cedar sicut pelles Salomonis". Precisamente, la Orden del Temple, autorizada en el año 1118, tuvo su primera residencia en las ruinas del templo de Salomón, una construcción octogonal cedida por el rey Balduino de Jerusalén, el mismo monarca que dió carta blanca a la congregación.
SIMBOLISMO
Los templarios fueron grandes difusores de esta iconografía, y en varios de sus recintos sagrados se celebraban romerías en las que los asistentes se imbuían de la energía universal allí manifestada a través de la Madre-Tierra, personificada en la imagen de la virgen negra que presidía los cultos.
Existe una curiosa leyenda que no podemos dejar pasar por alto. Al sur de Egipto, en la región llamada Nubia y en las cercanías de Asuán, existe una isla situada en el centro del Nilo denominada hoy Isla de Philae (“Isla del tiempo de Ra” para los antiguos egipcios). En esta isla se erige un templo dedicado a la diosa Isis (o Hathor) y era, en tiempos de las cruzadas, el único emplazamiento en donde se seguían realizando los antiguos cultos de los tiempos del Egipto faraónico. Cuenta la leyenda que Caballeros Templarios navegaron el Nilo en una de sus incursiones por el país alcanzaron esta isla. Seducidos por la hermosura del lugar, por la paz y la espiritualidad que emanaba, y por la belleza del culto a la antigua diosa, se sintieron tan atraídos por él que lo adoptaron y lo adaptaron a sus propias creencias.
La mayoría de las vírgenes negras muestran unos rasgos morfológicos comunes: semblante hierático, rasgos orientalizantes aunque nunca negroides, mirada esotérica que cautiva a quien la contempla y actitud pasiva ante el espectador. Su disposición suele variar en función de su época de ejecución; así, las románicas se hallan sedentes, y la mayoría de las góticas de pie, sin que en ellas se refleje el naturalismo propio de otras efigies coetáneas de María. Varias se hallan labradas en madera o piedra negra, mientras que otras han sido pintadas de negro (en algunos casos, ello no se hacía con el Niño al considerarse un color impropio para representar al Hijo de Dios), incluso las hay que en su origen lucían pintura negra que luego fue eliminada para convertirlas en vírgenes blancas. La Isis egipcia es el símbolo de la tierra negra y fértil de las orillas del Nilo, donde tras la bajada de las aguas los limos fecundos ennegrecen las tierras y las transforman en aptas para la siembra. Es por tanto la semilla de vida que, al igual que los egipcios, la antigua humanidad asociaba a la Gran Diosa.
VIRGENES NEGRAS Y TEMPLARIOS
Desde la instauración del Temple empezaron a proliferar imágenes de vírgenes negras, como evocación a la ancestral diosa madre-tierra Isis. La Iglesia ha tratado de ignorarlas con excusas o simplemente pintándolas de blanco. Es muy probable que en Tierra Santa con el paso del tiempo algunos caballeros musulmanes pasaron a engrosar las filas de la Orden del Temple, así como los propios templarios profundizaban en el conocimiento del Islam, entrando en contacto con sociedades herméticas, hebreas, gnósticas y sufís, absorbiendo lentamente parte de su bagaje cultural y místico. También encontramos en el Temple europeo indicios de que tenían un gran conocimiento de las mitología nórdica, celta e indoeuropea, con lo que cobra fuerza la hipótesis de que la Orden del Temple pudo haber soñado con retornar a religión única, armonizando creencias antiguas, orientales y occidentales, lo que la alejaba del catolicismo imperante en la Iglesia romana. El problema que se encontraron los Templarios en Europa era que el retorno al antiguo credo de la tierra, la adoración de una deidad pagana, podría traerles graves problemas en el seno de la férrea Iglesia Católica. Suponía una herejía, por lo que se enfrentaban a graves sanciones y penas en caso de ser descubiertos.
Esto obligó a los miembros del Temple a ser muy ingeniosos. Bajo un culto predominantemente masculino, y sabedores de que el culto a la Diosa Madre significaría sin duda una herejía, lo lógico hubiese sido equiparar a esta con la Virgen María, la “Reina del Cielo”, como la llamaba San Bernardo y como aparece en el Antiguo Testamento refiriéndose a Astarté, la equivalente fenicia de Isis. Pero en vez de eso, los Caballeros del Temple decidieron inventar la figura de “Nuestra Señora” y camuflar a la diosa madre bajo la imagen de una “virgen negra”, asociando esta imagen a la María Magdalena del cristianismo, a la que curiosamente los evangelios del siglo I y los apócrifos reservan un papel mucho más importante que a la madre de Jesús. Esto representa un enigma. ¿Por qué se asocia la Diosa Madre a la Magdalena, si precisamente la maternidad es lo último que se relaciona con ella? Esta apariencia se ha mantenido hasta nuestros días y su culto se halla aún vigente bajo distintos “Nuestra Señora” en muchos lugares de la geografía europea, como en Notre Dame de París. De esta forma, los Templarios consiguieron llevar adelante su culto y engañar a la Iglesia Católica, incapaz de descubrir el sutil engaño. Esto, claro está, es lo que dice la leyenda.
De hecho, podemos encontrar en los enclaves donde se encuentra una virgen negra continuas evocaciones a María de Magdalena, lo que probaría que los templarios aspiraban a retornar a una antiquísima tradición que unificase a todos los hombres, como en los tiempos de la antigua humanidad. Otra teoría dice que las vírgenes negras fueron utilizadas por el Temple para difundir el culto a la Magdalena, que para ellos sería la madre del linaje de Jesús. Este, por tanto, habría tenido descendencia, y la misión de la Orden sería encontrarla, ya que para los Templarios, un descendiente directo de Jesús de Nazaret, sería el heredero real del trono de Jerusalén. Los defensores de esta teoría argumentan que los reyes merovingios eran los descendientes sanguíneos de la pareja, y que en los Evangelios se habla de los hermanos de Jesús (Marcos, Mateo 13.55-56 y Lucas 8.19-21). Defienden que el Jesús histórico no tuvo nada que ver con el divino, y que al igual que tuvo hermanos, también habría podido tener hijos.
Fueron también frecuentes las vírgenes negras en los lugares y caminos de peregrinación. La orden hospitalaria de San Antón, que hemos señalado con anterioridad, se estableció en el Camino de Santiago con el fin de auxiliar a los caminantes enfermos, de ahí que se extendiera notablemente la devoción a través del señero centro de peregrinaje.
Respecto al motivo de la piel negra de María en estos simulacros, son dos las hipótesis más aceptadas: la que establece que el negro es el color de la tierra que, fecundada por el sol, es fuente de toda vida -equiparable a la maternidad de la Virgen según la religión cristiana, por obra y gracia del Espíritu Santo-, y la que afirma que el negro era el color de las piedras a las que reemplazaron en el culto dichos iconos marianos. La adoración a la piedra negra, activa aún en el mundo islámico, era en muchos casos para pedir fertilidad física y espiritual.
Madre y Materia, Esposa e Hija, Tierra fecunda que nos sostiene y alimenta, Mar donde sumergirnos y refrescarnos del siglo, Aire vital que nos respira mientras lo respiramos. Anat, Isis, Innana, Astarte y Maria, Reina del Cielo. Ojalá encontremos a la verdadera Virgen, negra y pura, profunda y sagrada


LA ESPADA

En todas las culturas, la espada simboliza el poder y la fuerza, e históricamente ha sido un instrumento reservado al guerrero, al ser defensor de las fuerzas de la Luz. Como símbolo de poder es capaz de quitar la vida, pero también de proveer la energía regeneradora que destruye la ignorancia para establecer la paz y la justicia, de allí que se la asocie a un sentido espiritual y de purificación.
La espada -y sus equivalentes simbólicos, la lanza y la flecha- son armas representantes del eje del mundo, si las consideramos en un sentido profundo y, aunque no siempre los tengan, pueden ser tomadas de modo general, con doble filo o doble punta. En la espada de doble filo, la dualidad está marcada en el mismo sentido del eje y refiere a los dos conjuntos de fuerzas inversas resultantes de la polarización que, habiéndose originado en una única esencia, el Principio, condiciona el mundo manifestado; idea también presente las dos serpientes enroscadas en torno al caduceo. El eje es lugar donde las oposiciones se resuelven y concilian en el equilibrio perfecto. Su carácter esencial es la inmutabilidad; en torno de sí, se efectúa la revolución de todas las cosas y de la cual él no participa. Es el llamado "invariable medio" por la tradición extremo-oriental.
Asimilada y usada durante siglos a la idea de arma y elemento de conquista, su concepto y utilización ha sido consagrado en el ámbito iniciático por los pensamientos y la conducta de dedicados estudiantes de los misterios a valores diferentes.
A lo sumo es lo que detiene por la fuerza de su ideal a nuestros errores y nos conquista para la luz... No es solo el saber, es el comprender y utilizar lo que nos da el completo conocimiento de cualquier símbolo... La espada que reposa sobre la mesa del maestro tiene un simbolismo definido, es el símbolo primario de la fuerza que defiende nuestros hermanos y hermanas en la invisible presencia de la egregor contra todo ataque externo y nos da los parámetros para el orden interno de la Heptada.
En este punto debemos ahondar el porque la espada tiene ese carácter defensivo y ordenador. Dentro de nuestra tradición occidental es marco de referencia del ideal caballeresco.
Es el poder que puede destruir el mal preservar la justicia.
Es las fuerzas de la luz y el orden enfrentadas a la de la oscuridad y el caos.
Es por ello que se convierte en un Axis Mundi en relación a determinados principios; En ella se encuentran representados:
el honor, el valor, el poder, la verdad, la rectitud, el equilibrio.
Dentro de su construcción en el plano espiritual representado por la hoja que toma contacto con el plano material representado por la empuñadura para plasmar en los mundos material y espiritual la voluntad de quien tiene el conocimiento el poder para empuñarla. Por ello que a los caballeros les era dado el “espaldarazo” al ser consagrados (por otro caballero) como tales. Al encontrarse asociada desde tiempos inmemoriales a la luz y al fuego, su empleo constituye una purificación, al como se encuentra expresado en la alquimia donde representa el fuego purificador. Dentro de los relatos de caballería representa la fuerza espiritual del caballero, y a este respecto podemos decir que es reflejo de la autoridad al encarnar quien la empuña los ideales citados anteriormente.
Los materiales en los cuales está construida tienen particulares simbologías las que quedan en el misterio oculto de la alquimia del saber.
Recordemos que es uno de los elementos utilizados dentro de lo que se llamó en siglos pasados la magia práctica. Como ejemplo podemos citar que el hierro para los romanos simbolizaba al Dios Marte y tenía la capacidad de ahuyentar a los espíritus malignos.
Pero hay algo a lo que sí debemos referirnos y es al temple, para que una espada tenga utilidad debe estar templada, al igual que un iniciado...Templar significa tomar conciencia de su propia esencia y sutilizar los cuerpos transformándolos en instrumentos apropiados para tal esencia.
Cuando un individuo templa es cuando alcanza una realización interior de continuo equilibrio con las leyes del UNO; sin necesidad de mediar su mente su accionar es el correcto, cumple como lo expresa uno de nuestros discursos el óctuplo sendero.
Otro simbolismo es su referencia al Verbo, dentro del cristianismo representa al espíritu y la palabra de Dios, obrando en ella un ser con voluntad propia. De allí la medieval costumbre de darle nombre a las espadas. Cito como ejemplo una de las más famosas:Excalibur, su mas antiguo nombre es Caliburn que significa “la que hace una marca a fuego en la materia”, dejo a vosotros sacar las conclusiones entre su simbología de palabra divina y lo antes citado sobre la realización en los planos espiritual y material y su referencia a quien puede empuñarla.
La espada occidental es recta y tiene referencia a la tradición solar y un simbolismo que cae dentro de lo fálico en atribución a su energía regeneradora que destruye la injusticia y la ignorancia generando paz y justicia, el poder de la luz envainada en la oscuridad de las posibilidades del no-ser y que al ser empuñada en un relámpago denota realización, actividad, acción...creación. Un capítulo aparte merecería la realización interior y exterior del héroe que tiene las facultades del uso de la espada.
Entre la mitología y la realidad multitudes de iniciados empuñaron la espada para defender milenarios ideales.
En la antigua tradición celta encontramos la invencible espada del dios LUG, divinidad de la luz. Arturo, Sigfrido, arquetipos que tuvieron la capacidad de liberar o recomponer sus espadas.
Aquel que la puede sacar, empuñar, de su prisión ó recomponer si se encuentra rota recompone el desorden y es capaz de restaurar el orden ideal. Es aquel que utilizando su voluntad, iluminado por la luz del ideal, decide restaurar para sí y para otros la armonía perfecta, la armonía cósmica. Quien ha demostrado ser merecedor de tal don. Asimismo dentro de la tradición ritualistica se enseña y señala que la espada ritualística representa la dualidad, lo positivo y lo negativo, y en ello se nos indica un sendero en el medio. Con ello se dispone el orden interno de nuestra Heptada, pues es en esa correcta actitud y acción que podemos desarrollarnos y progresar tanto como individualidad o como grupo. Para los árabes la espada simboliza la paz obtenida de la justicia y el buen obrar. Es curioso pero este dato nos muestra que cuando vemos videos o noticias en la televisión de árabes levantando espadas, creemos que es un levantamiento de armas contra los enemigos.
Hay espadas simbolicas, como es la espada flamígera, usada a veces por órdenes iniciáticas, como es el caso de la Masonería.
La espada Flamígera representa la relación entre el metal (acero o hierro) y el fuego. El calor y el frío, los dos extremos, lo dual. También esta espada simboliza la sabiduría o el conocimiento. Para algunos magos o en ceremonias esotéricas, el mago utiliza la espada (la levanta), para ser una especie de antena de las energías cósmicas.
Según una leyenda árabe, los inventores de la espada fueron los hebreos. En el monte Casium, cerca de Damasco, se construyó la primera espada del mundo. Este monte había sido ya escenario de un trágico suceso. Unos cuantos años antes Caín habría matado a su hermano Abel. Como obedeciendo a un fatal designio, los primeros y mas célebres artífices del arma se establecieron en el monte Casiam, pero la historia y el poder oculto e iniciático de las espadas va mucho más allá...
Entre las leyendas más comunes, se menciona que se acostum¬braba a forjar en las espadas hechas en Es¬paña, como aún se puede observar en coleccio¬nes modernas, la leyenda: "No me saques sin razón, ni me envaines sin honor" "No hagas uso de mí sin justicia, ni me guardes sin ho¬nor"
Era a tal grado considerada la espada, durante la Edad Media, como parte esencial del equipo del caballero, que se designaban nombres especiales a las de los héroes más famosos, y que nos han sido transmitidos, en las estrofas, baladas y ro¬mances de esa época. Por ejemplo, tenemos entre los hombres de armas de Escandinavia, Foot-breath, la espada de Thoralf Skolinson.
Quembiter, la espada de King Hako. Balmung, la espada de Sigfrido. Angurvardal, la espada de Frithiof.
Y entre los Caballeros de la Orden caballeresca tenemos: Durandal, la espada de Orlando. Balisardo, la espada de Ruggiero. Colada,la espada de El Cid. Aroundight, la espada de Lancelot du Sac Joyeuse, la espada de Carlomagno. Excalibur, la espada de El Rey Arturo. De la última de éstas, hay la muy conocida leyenda, de que, fue encontrada incrustada en una piedra, como semejanza de su vaina, en la que existía la inscripción, de que solo podía ser desenvainada por aquél que fuese el heredero legítimo del trono de Bretaña. Y después de haber probado en vano doscientos uno de estos caballeros, incluyendo los más fuertes, fue al fin sacada por Arturo, quién fue proclamado rey en ese tiempo con el aplauso del pueblo. En los momentos de morir, ordenó que fuese arrojada en uno de los lagos de los alrededores; y al punto de caer en las aguas, fue empuñada por un brazo que apare¬ció en la superficie, el que asiéndola del pomo, la hendió tres veces, sumergiéndola enseguida para no a¬parecer más. Existen otras muchas espadas famosas en estos romances antiguos, por razón de que los caba¬lleros daban invariablemente a su espada del mismo modo que lo ha¬cían con su caballo, el título más expresivo de sus cualidades o de los hechos o hazañas que esperaba realizar con ellos. La espada es el símbolo por excelencia del poderío y la bravura militar, con dos vertientes; el negativo: cuando la fuerza se emplea para destruir. Y el positivo: cuando restablece la justicia y la paz. n la cultura megalítica, este atributo masculino de transformación (construcción o destrucción) se opone al huso (objeto que sirve para hilar fibras textiles), atributo femenino y de continuidad de la vida por antonomasia. No es casualidad que las princesas de las cortes medievales salen siempre hilando o bordando. La espada y el huso simbolizan, respectivamente, muerte y fecundidad.
A partir de la interpretación cósmica de los sacrificios, reflejo orden terrestre y celeste, la espada pasa a representar el exterminio físico y la decisión psíquica. Lo que explica que en la Edad Media recibiera nombre propio, como si fuera un ser vivo y símbolo preferente del espíritu o de la palabra de Dios. ientras el arma es el cosmos o luz, el monstruo es el caos o tinieblas. El simbolismo de las diversas variantes de la leyenda del caballero venciendo al dragón, no son más que representaciones de esta lucha: el caballero-luz contra el monstruo-tinieblas. El orden frente al caos. Las espadas y los caballeros se hicieron famosos en la lucha con los dragones. En la tradición china el ritual de fundición de una espada se convierte en la boda simbólica de los elementos. De la síntesis surge la herramienta capaz de transformar la realidad, el mundo.
La espada occidental de hoja recta, es por analogía, solar y masculina. Mientras que la oriental y curva, el sable, es lunar y femenino. Se relaciona con el planeta Marte, con la vida y la muerte. Se la asocia también con el acero, por su trascendente dureza de espíritu dominador. Es asimismo símbolo de elevado mando y alta jerarquía. Y cómo no, símbolo fálico por excelencia.
El sable no será reglamentariamente aceptado por los caballeros franceses hasta finales del siglo XVII; Pero los ejércitos árabes, turcos, clúnos y, japoneses lo usaban desde mucho antes. El punto de máxima perfección de esta espada fue alcanzado en japón con los samurais.
Cuando se la asocia al fuego o a la llama es símbolo de purificación. Esta asociación está reforzada por su forma y su resplandor. La espada de fuego refuerza también la relación entre el elemento acero o hierro, propios de Marte y el elemento fuego. Destacando el dualismo u oposición entre el calor del fuego y el frío del metal. Siendo la espada flamígera el arma de escisión entre el paraíso, como reino del fuego del amor, y la tierra como mundo del frío castigo. Este simbolismo queda reflejado en el ángel que guarda la entrada al paraíso. Según la tradición cristiana empuña una espada de fuego. Pero la espada flameante es también símbolo del conocimiento puro, de la destrucción de la ignorancia. La vaina es la ignorancia y la oscuridad. Esta espada del conocimiento no puede ser desenvainada por un profano bajo pena de ceguera o abrasamiento. Sólo los iniciados están preparados para soportar los destellos de la espada.
La espada es en la magia como el motor que desencadena todo el acto, siendo símbolo del poder mágico. Forma junto con el anillo y el bastón, una trilogía indivisible. Así como el anillo es el poder fáctico del mago y bastón, el citador de espectros y espíritus, la espada es la corriente generadora de magia práctica, hechizos, encantos y sortilegios, por ello podemos considerar la espada como la antena potenciadora del mago


FLOR DE LIS

LA AUTENTICA FLOR DE LOS DIOSES
En la cultura Mesopotánica, vemos la flor de lis engalanando y embelleciendo el entorno de sus principales dirigentes, de sus líderes o jefes haciendo más cómoda y bella su estancia. Un ejemplo de la representación de la flor, se puede apreciar en la puerta de Istar que mandó realizar el emperador Nabucodonosor II en el año 575 a.C. o en numerosas tablillas sumerias.puerta istar flor lis
De ahí—de Mesopotamia—fue exportada hasta Egipto donde la tradición y la cultura egipcia adoptaron la flor del Lirio como símbolo representativo de la Diosa Isis, reina de todos los dioses, reina de la sexualidad y de la fecundidad. Se cree que en Egipto comenzó el mito de la divinidad de la flor de lis y por eso fue esculpida en los capiteles que adornan algunos templos egipcios y fue pintada y recreada esa flor venida del cielo.
Si observamos la flor podemos ver que tiene la forma de una brújula, apuntando hacia el lugar correcto, el norte, la rectitud, la orientación segura. Vista de lado luce como un pájaro volando, simboliza el Fénix, el comienzo de la muerte y la resurrección. La paloma, el Espíritu Santo.
Tiene seis pétalos, tres en la parte superior y tres en la inferior. Estos forman dos tetraedros que se entretejen y simbolizan la Trinitaria correspondencia entre el cielo y la tierra. En el centro donde se unen las partes superior e inferior, la flor posee un anillo que representa unidad y fidelidad entre el cielo y la tierra.
El eje central, que forma una espada con dos lados cortantes, un arma de doble filo, nos recuerda cómo usarla y sus consecuencias. El pétalo central superior representa el cielo, los deberes celestiales. El pétalo inferior central, representa la tierra, los deberes terrenales.
Los dos pétalos superiores son los ojos de Dios, con visión periférica en alerta y el equilibrio de las fuerzas opuestas. El pétalo derecho inferior el logro del equilibrio de las fuerzas opuestas y el de la izquierda nos recuerda el servicio al prójimo.
Las tres hojas inferiores de la Flor de Lis se refieren a los tres estados fundamentales del Ser, que el trabajador espiritual tiene que alcanzar e integrar antes de alcanzar los tres estados superiores del Ser representados por las tres hojas superiores de la Flor de Lis una vez que esta haya atravesado la franja central.
AMOR CRISTICO: La hoja inferior izquierda representa el Amor Crístico.
Esta relación forma y consolida una columna de alineamiento y equilibrio de los tres chacras inferiores, cuya fuerza y estabilidad es necesaria para mantener nuestro corazón abierto intensa y permanentemente. La consolidación de esta “columna de poder” sucede luego de nuestro correcto acuerdo e integración en la realidad humana terrena debido a nuestro conocimiento de la corriente energética vital que permanentemente recibimos de la Madre Tierra y que nos permite permanecer vivos
El Ángel del Paraíso rescata la memoria ancestral de la raza, el anhelo de la perfección, se viste como una flor, desciende a la Tierra y se muestra a si misma, imperceptiblemente pero sí se muestra a si misma… No soy un Ángel Caído, soy un Ser Elevado descendiendo a través de una flor y les mostraré a cada uno lo que puede ver… Revelaré lo que cada uno pueda soportar… porque la verdad es a menudo insoportable. Es una luz cegadora. Entonces, cada uno regula el flujo de energía y recibe tanto como pueda asimilar. La doctrina Lis es un secreto que sólo los hermetistas antiguos conocen.
*Fue utilizado como signo y símbolo de la realeza, en los orígenes del medioevo por el noble Merovingio Cloroveo de Francia, rey de los francos, dice la leyenda que el ángel le dio la flor del lirio al rey. Fue un emblema de iluminación y atributo del señor. Escudo de los reyes de Francia desde 1179, de Luis XI y llegó al escudo de los Médici y de allí a los de Florencia y Toscano. También de los santos Luis de Francia y Luis de Tolosa. * Como figura geométrica estilizada de la flor de lirio, se encuentra en la entrada de algunas capillas de Europa, representa al recipiendario "que llega al templo para su iniciación", según manifiesta José Felipe Alonso. El lirio es sinónimo de blancura, o sea, de pureza, inocencia y virginidad, siendo en la tradición bíblica símbolo de la elección, así como de sumisión plena a la providencia divina, según Chevalier y Gheerbrant
Mayasy otras etnias americanas prehispánicas le llamaban la flor del atardecer o estrella vespertina... estrella vespertina porque cuando estudiaban el planeta Venus, tenía una parte oculta. Las deidades de este planeta, los gemelos Quetzalcoalt y Xólotl, representan la dualidad que presenta el astro (estrella vespertina y lucero de la mañana). El primero de ellos, bajo esta advocación, recibe el nombre de Tlahuizcalpantecuhtli, el señor de la casa del alba.
El uso de una flor estilizada semejante al lis es común a distintas civilizaciones desde la antigüedad más remota, pudiendo encontrarse incluso en Mesopotamia y Egipto o en emblemas japoneses. Se encuentra en tiaras, collares, cetros, y parece representar ya el papel de atributo real. Aparece en varias monedas griegas, romanas, y sobre todo galas, en este último caso mostrando un símbolo prácticamente idéntico al que aparece con posterioridad en la Edad Media.
El en su acepción heráldica e primer registro de la palabra lis, plural de lil, del latín lilium, data de alrededor de 1150. La expresión flor de lis aparece n 1225. Víctor Gay afirma que ya se había empleado en una ordenanza de Luis VII (1137-1180), pero no cita ninguna referencia que lo avale.
Según la leyenda, el día de la coronación del rey Clodoveo en Reims, la Sagrada Ampolla llegó desde el cielo, transportada por una paloma que se posó en las manos del obispo San Remigio, con un ramillete de lirios (es decir, de flores de lis). La ampolla portaba el óleo para ungir y santificar al rey, denotando así que su autoridad le era otorgada por designio divino. Y éste es, pues, el que la tradición considera el origen de la flor de lis como símbolo de la monarquía francesa, representada habitualmente en oro sobre azur.
El lirio, además, está relacionado con la Virgen María, protectora de los reyes. La flor aparece también precisamente como una metáfora para representar a la Virgen en el año 1223. Se asocia a la pureza, y en ese sentido encontramos algún ejemplo en la obra de Chrétien de Troyes. Igualmente surge en conexión con el Arcángel San Gabriel, el ángel de la Anunciación. Los tres pétalos representan a la Santísima Trinidad, pero durante el reinado de San Luis también pasaron a simbolizar la fe, la sabiduría y las virtudes del buen caballero.
A partir del año 1376 son 3 los lises que aparecen en el escudo. Esto se cree que se hizo por orden del rey Carlos V de Francia, para diferenciar sus armas de las inglesas, puesto que los ingleses habían incluido también la flor de lis como parte de su reivindicación del trono francés durante la Guerra de los Cien Años.
unas que llevaba en su escudo y las cambiase por la flor de lis.
Usos de la flor de lis
Sin embargo, los tres lises podrían ser anteriores incluso a esa guerra. En manuscritos de la época, la mayoría de los cuales estaban destinados a legitimar la reclamación de los Valois al trono contra las pretensiones de Eduardo III de Inglaterra, se explica simplemente que el rey de Francia lleva tres lises como símbolo de la Trinidad, enviados por Dios a través de su ángel a Clodoveo, primer rey cristiano, pidiéndole que borrase las tres medias l
Este símbolo ha tenido las más variadas utilidades a lo largo de la historia, algunas de las cuales han sido muy prácticas. Por ejemplo, se usó en los mapas antiguos para señalar el norte debido a la tradición iniciada por Flavio Gioja, un marinero napolitano del siglo XIV.
En la heráldica ha sido uno de los elementos principales, especialmente en Francia, donde se incorporó a menudo en las insignias familiares incorporadas al escudo o ropas de los caballeros. De hecho, en el siglo XVII la flor de lis era el sello a fuego con que los verdugos de Francia marcaban en el hombro derecho a las prostitutas, ladrones y condenados a muerte como castigo y estigma infamante que los identificaba como indeseables para el resto de su vida.
En el Renacimiento los alquimistas adoptaron la flor de lis como símbolo de su bien hacer, uniéndolo a sus blasones cuando tenían éxito con alguna de sus teorías. Para ellos, la flor de lis simbolizaba la luz, la resurrección y la gracia del Dios que ilumina.
El símbolo de la flor de lis también fue adoptado como emblema por la mafia alemana Hachel como emblema en el siglo XVII. De este modo, las personas ajenas a esta mafia que se encontraran en el camino de esta fueron brutalmente asesinadas y con una flor de lis marcada en su carne con un hierro candente.
La flor de lis en la psicología
En Colombia existe una Unidad Colegial Profesional de Psicólogos que tiene como emblema la flor de lis. Según algunas teorías, al mirar la flor de lis detenidamente esta tiene relación con la forma de una mariposa, que representa para los griegos el alma humana (Psique). También puede asociarse a su parecido con la letra griega psi (Ψ), que también se usa como símbolo de la psicología.
Por su parte, el psicoanálisis y la psicología han interpretado a la flor de lis como un símbolo fálico: una manera sublimada de representar los genitales masculinos o la virilidad y la fuerza que también es asociada con la espada, forma claramente visible en la flor de lis.
Pese a todo ello, en la actualidad podemos encontrarnos flores de lis en los más variados ambientes, desde el videojuego Saint Row hasta como símbolo de un equipo de fútbol americano (concretamente los New Orleans Saints), sin que ninguna de las personas que lo usan conozca la antigüedad y poder que antes se atribuía al emblema.
No se sabe con exactitud cual es la procedencia de esta esbelta y bella flor cuyos colores predominantes son, el blanco, el amarillo y el rojo, pero hay teorias de que podrían haber sido los dioses que vinierona la Tierra, los que la trajero consigo, plantando su semilla por su alto poder de adaptación, aqui en nuestro planeta, quedando así en el imaginario colectivo su simbolismo como flor real, de LA UNION DEL HOMBRE CON LOS DIOSES.
LOS SIMBOLOS ESTAN AHI.
Abre tu corazon para poder VER


EL OJO INTERIOR


“Si oculus tuus fuerit simplex totum corpum tuum lucidum erit”
El ojo interior del hombre es la razón, “potentia hominis intellectiva mens”.
Si este ojo interior es iluminado por la luz divina, él es, entonces, el verdadero sol interior por el que conocemos todos los objetos.
En tanto que la luz divina no ilumina este ojo, nuestro interior vive en las tinieblas. La aurora de nuestro interior comienza cuando esta luz se levanta.
Este sol del alma ilumina nuestro mundo intelectual, como el sol exterior ilumina el mundo exterior.
Así como, a la salida del sol exterior, los objetos del mundo sensible se nos vuelven poco a poco visibles; a la salida del sol espiritual o razonable llegan a nuestro conocimiento.
Así como la luz exterior nos ilumina por el camino de nuestra peregrinación, la luz interior nos ilumina por el camino de la salvación. Pero, así como el ojo exterior del hombre está expuesto a diferentes peligros, el ojo interior también lo está.
Este ojo interior debe conservarse sano, puro e inalterable: entonces puede elevarse, como el ojo exterior hacia el cielo; y, del mismo modo que el ojo exterior puede mirar el firmamento, las estrellas y el sol, también el ojo interior puede ver todo el cielo, a los ángeles y a Dios mismo. “Signatum est super nos lumen vultus tui” La luz de vuestra razón, Señor, está impresa en nuestro entendimiento.
“Ostendam omne bonum tibi”
¡Qué gran destino tiene el hombre interior!
Karl von Eckartshausen «La Nube Sobre el Santuario»
Imagen: 'Liber de oculis, qui vocatur Salaracer id est secreta secretorum


LA ALIMENTACION DE LOS TEMPLARIOS II


Todo cuanto se refiere a los alimentos estaba especificado en el Temple. En la regla de todas las órdenes monásticas se incluyen artículos que regulan la forma de comer, el horario e incluso los alimentos que han de tomar los monjes, con los respectivos momentos y días dedicados al ayuno. Por su propia constitución y las normas que en él rigen, un monasterio es un centro para ascetas en el que el lujo y la voracidad solían estar ausentes. Lafrugalidad es la comida, tanto en la cantidad como en la sofisticación a la hora de elaborar los platos, es norma habitual en los conventos. Ahora bien, los templarios eran soldados, hombres de armas, y por tanto sus cuerpos debían estar suficientemente alimentados para mantener las fuerzas y no desfallecer en el combate; por esa misma razón, el ayuno no se contempla para los miembros de la Orden, pues siempre debían estar preparados para la batalla, salvo los viernes desde Todos los Santos hasta Pascua. Por ello, las comidas que realizaban y la cantidad son distintas a las de las órdenes que se dedicaban sólo al estudio o a la oración.
La regla impone que las comidas se hagan siempre en común, en el comedor del convento y en presencia de todos los hermanos, aunque por turnos y separados según las categorías. Un toque de campana, la bendición y el rezo de un Padrenuestro daban paso a la hora de comer y a la de cenar. En el refectorio, los templarios comían en silencio mientras escuchaban las Sagradas Escrituras leídas por un clérigo desde un púlpito. En el comedor, el maestre, o el comendador en su caso, ocupaba el sitial de honor, y eran los ancianos quienes se sentaban en primer lugar en torno a unas mesas cubiertas con manteles blancos.
Mientras duraban la comida o la cena se imponía el silencio, que sólo se podía alterar, si no se conocían los signos manuales para hacerlo, para pedir “con la máxima humildad” lo que se necesitara de la mesa. Tras la comida daban gracias a Dios. Nadie podía levantarse de la mesa antes de que lo hicieran o dieran permiso el maestre o el comendador.
En los primeros años de la Orden los hermanos comían de dos en dos de la misma escudilla, compartiéndola, pero esa práctica fue modificándose con el tiempo. Cada hermano tenía una copa para el vino, que se servía en raciones iguales para todos. Uno de los castigos más leves era comer en cuclillas.
Los alimentos se consumían con parquedad y mesura. La dieta solía ser equilibrada y variada, pues comían carne tres veces a la semana, además de pescado, verduras y legumbres, que podían ser sustituidos si se consideraba que estaban crudos o estropeados. Los enfermos recibían una dieta especial, pues podían comer carne todos los días salvo los viernes.
Cada templario recibía un ajuar de mesa consistente en una escudilla, dos copas de boca ancha, probablemente una para el agua y otra para el vino, y una cuchara.


CASTILLO DE MONTALBAN

EN RUTA POR LOS CASTILLOS
El Castillo Templario de Montalbán.
Título
Castillo de Montalbán
Coordenadas
39° 45′ 10.87″ N, 4° 25′ 25.85″ W
En decimal
39.753019°, -4.423847°
UTM
4401315 378022 30S
Se trata de la fortaleza de mayor tamaño y complejidad de todas las existentes en la actual Castilla La Mancha y una de las más importantes de la Península Ibérica.
Su visita, al ser propiedad privada, sólo puede realizarse los sábados por la mañana y sólo durante unos meses al año.
El castillo de Montalbán es un castillo ubicado en el municipio español de San Martín de Montalbán, al sur de la provincia de Toledo. Se erige sobre un escarpe de 100 m de profundidad cortado por el río Torcón, que se empleaba como foso por tres de sus lados.
En el año 1209 se cita la villa de Montalbán como cedida al caballero Alfonso Téllez, pero el edificio debió ser construido por los Templarios, cedido por Alfonso VII pocos años después, haciendo de él y de sus dehesas circundantes la más importante encomienda de su Orden en Castilla.
Dificil su acceso y algo peligrosa su visita.
Es realmente impresionante encontrar una fortaleza enorme, con sus defensas bien conservadas en medio de la nada. Con sus piedras llenas de marcas de cantería de simbolismo esotérico.
En un paraje agreste, al borde de un profundo tajo. No hay construcciones modernas, ni pintadas, ni carteles, ni coches... Parece estar tal y como fue abandonado hace siglos. Arruinándose lenta y majestuosamente.
En sus proximidades hay dolmenes prehistóricos; fue fortaleza musulmana, ampliada y reformada por los caballeros templarios y uno de los principales bastiones que tuvo el Temple. Cabeza de la importante Encomienda Templaria de Montalbán, tambien posible lugar de reunión y ceremonias.
De allí partieron los caballeros templarios hacia la batalla de las Navas de Tolosa en 1212.
Y como todo buen castillo templario, alberga leyendas y misterios de todo tipo:
Ninguna poblacion hay cerca, ninguna ruta importante. Pero el castillo transmite una gran fortaleza. Viejas tradiciones aseguran que está hecho para guardar algo... un fabuloso tesoro.
Puede ser el misterioso tesoro de los templarios, jamás encontrado.
O las riquezas de los reyes godos.
O los objetos esotéricos más buscados: El Santo Grial y La Mesa de Salomón.
La leyenda dice que el castillo se comunica por un túnel con la cercana y misteriosa iglesia de Santa María de Melque: Las gentes de la zona hablan de ovejas que se pierden en Melque y aparecen en el Castillo de Montalbán y de un pastor que descendió a los tuneles del castillo y apareció en el pozo de la iglesia.
El caso es que se conservan en el castillo inmensos subterráneos, que cualquiera puede vislumbrar a través de varios pozos. Se supone que son aljibes o silos.
Pero su tamaño es enorme, desproporcionado. Y la calidad de su construcción muy alta.
De esos enormes recintos subterraneos parten amplias galerías.
¿Ocultan esos misteriosos túneles alguno de los secretos más buscados?
Importantes investigadores ubican en la zona los tesoros de los reyes visigodos, que escondieron a la llegada de los invasores musulmanes.
Quizá los templarios fueron los guardianes y depositarios de secretos ancestrales, como el de la Mesa de Salomón o el Santo Grial.
Quizá la cercana iglesia de Melque tenga algo que ver con esos viejos misterios.
Cuenta la historia que....
Juan II quedó sitiado en el castillo por las tropas del infante don Enrique, que más tarde sería rey, en diciembre del año 1420. Tras un sitio de dos meses, las tropas del infante don Enrique levantaron el sitio y se marcharon; esto fue en parte gracias al apoyo prestado por la comunidad de Villa Real, que mandó al castillo unos 1500 hombres armados de su milicia en ayuda del rey.
Como premio por el valioso servicio, el rey Juan II concedió a Villa Real el título de Ciudad Muy Noble y Muy Leal; desde entonces, Villa Real cambió su nombre a Ciudad Real


SOPAS

GASTRONOMIA DEL MEDIEVO

Las sopas provienen directamente de los consejos de administración de las CANTINAS CONVENTOS medievales, la llamada sopa casado, un perfecto plato suculento para actualizar los cansados ​​peregrinos de muchos siglos atrás, sino también para las largas y frías noches de invierno.
La sopa
Esta época supuso el triunfo rotundo de la sopa. Tenían ollas, potajes y caldos elaborados con habas, huevos, guisantes, calabaza, hinojos y, sobre todo, arroz. Se sazonaban obsesivamente con canela, jengibre, azafrán, ajos o agraz.
Edad media:
Un monaco cata de vinos: Cantinas conventos que usó a menudo para sopa peregrinos, de los cuales había muchas variedades.
Mi propia version de la SOPA CASADO:
Ingredientes :
+ cordero lacado en cerveza negra
+brócoli
+coliflor
+ berza
+Achicoria
+pan bobo
+ajo
+aceite
+caldo de torreznos y castañas
+galanga y nuez moscada


QUIEN SE ATREVE?

LAS MUJERES DENTRO DEL TEMPLE


Aunque la caballería medieval generalmente excluía a las mujeres de la mayoría de las órdenes, el registro histórico demuestra que las mujeres estaban realmente incluidas en una participación significativa dentro de la Orden de los Caballeros Templarios. Las reglas templarias medievales que parecen restringir la participación de las mujeres eran meramente para proporcionar un grado razonable de separación, para asegurar la modestia y el respeto. Hay que tomar en cuenta que la castidad era uno de los tres votos importante para pertenecer a la orden del temple.
"Sobre las hermanas; de ahora en adelante, que ninguna dama sea admitida como hermana en la casa del Temple"
El texto anterior corresponde al artículo número 70 de la regla templaria aprobada por el concilio de Troyes en el 1129. Dicho artículo deja claro la existencia de las "hermanas templarias", que fueron ingresando en la orden durante esos primeros años de crecimiento. Al recalcar "de ahora en adelante que ninguna dama sea admitida", nos está diciendo que en 1129 existía la costumbre de admitir mujeres en la Orden del Temple.
Pero la regla de los Templarios era tan fuerte que incluso no permitían ni tan siquiera tocar a una mujer así fuera su hermana:
"Creemos que es peligroso que un religioso tenga demasiadas ocasiones de contemplar el rostro de una mujer, ya sea viuda, joven, madre, hermana, tía o cualquier otra cosa; y de ahora en adelante los caballeros de Jesucristo deberían evitar a toda costa los abrazos de las mujeres, por los que los hombres han perecido en tantas ocasiones, para que así puedan permanecer eternamente ante el rostro de Dios con una conciencia pura y una vida segura."
Lo más intrigante es que algunos grupos templarios en Europa también incluían a miembros femeninos entre las filas. Estas 'hermanas' fueron alojadas en instalaciones segregadas de la casa principal de aquellos grupos. Y aunque obviamente no se esperaba que lucharan en batallas, muchas de las monjas participaron activamente en el aspecto espiritual - ayudando a los sacerdotes-hermanos en sus tareas de oración e incluso ofreciendo consejo psicológico a los guerreros.
Fuentes de este articulo:
Henri de Curzon, La Règle du Temple, La Société de L’Histoire de France, Paris (1886), in Librairie Renouard, Rules 70, 72, François Velde, Women Knights in the Middle Ages, Heraldica (1996), updated (2003), “Women in the Military Orders”


El TEMIBLE CRISTO NEGRO Y LOS CABALLEROS TEMPLARIOS

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El Cristo Negro de Cáceres, según su leyenda quien lo toca sin la debida devoción muere fulminado por una extraña energía.
Es una talla anónima del siglo XIV, ha inspirado numerosas leyendas.
Tanto la cofradía como la propia imagen del Cristo Negro siempre ha estado rodeada de un halo de leyenda y misterio.
Se cree que el origen de la hermandad está relacionado con la fundación en Portugal, en 1319, de la orden de cristo por parte de 20 caballeros templarios( huidos tras la desaparición de la orden unos años atrás) y algunos caballeros de la orden de Alcántara. Incluso hoy en día, el miércoles santo, antes de sacar la imagen en una impresionante procesión, los miembros de la cofradía efectúan una solemne ceremonia a puerta cerrada con ciertas reminiscencias templarias


CASTRO MARIN PRIMER ASENTAMIENTO DE LOS TEMPLARIOS🗡️


Castro Marin es un pueblo costero de Portugal, situado a escasos metros de Vila Real de Santo Antonio, otro de los pueblos pertenecientes a Faro situados dentro del famoso Algarve.
En el siglo XIV fue sede de la Orden de Cristo, una orden militar portuguesa descendiente de los Templarios que estuvieron por la zona y que usaron el castillo como fortaleza. Los caballeros de la Orden del Temple ayudaron a los portugueses en tiempos de la reconquista y en agradecimiento, dejaron a su cuidado y protección algunos pequeños núcleos de población como Castro Marim.
En la misma puerta del castillo dice: "ERA M CCC XII POPVLAVIT CASTRUM MARINUS REX ALFONSVS PORTUGAL ET ALGARVI ERSTI..." y ahí queda la cosa porque la última línea la ha devorado la corrosión. Viene a decir: En la era de 1312 (recordemos que la Era Hispánica iba 38 años por delante de la Era Cristiana, o sea, 1274) pobló Castro Marim Alfonso, rey de Portugal y del Algarve (...). O sea, que durante casi 30 años parece ser que nadie tuvo mucho interés en asentarse en aquel lugar. Así pues, para fomentar dicho poblamiento, tres años más tarde se le concedió fuero propio a la villa y mandó reconstruir el castillo.
El 1 de mayo de 1282, don Dinis mejoró el fuero otorgado por don Afonso y ordenó llevar a cabo mejoras en el castillo pero, a raíz de la firma del Tratado de Alcañices en 1297, Ayamonte pasó a manos de Castilla, por lo que Castro Marim se convirtió en un enclave fronterizo de primera línea, lo que llevó al monarca a mandar construir la "muralha de fora" para protección del vecindario, que hasta aquel momento había vivido al abrigo del castillo, pero sin una cerca urbana que lo defendiera en caso de ataque. Posteriormente, en 1319, la ciudad fue dada a la recién creada Orden de Cristo, heredera de los bienes del extinguido Temple en Portugal, a fin de que establecieran en ella su primera sede. Obviamente, la elección del lugar iba encaminada ante todo a disponer de unas tropas selectas para defender un enclave de vital importancia para la corona portuguesa ya que Castilla, tras apoderarse de la taifa de Niebla, perseguía expandirse hacia el Algarve. Cuando la sede de la orden se trasladó a Tomar en 1334, la tenencia de Castro Marim fue dada a la orden de Santiago, buscando siempre como queda claro el que la población estuvira defendida por tropas de calidad. Sin embargo, la repoblación no acababa de cuajar y, a pesar de los ventajosos fueros otorgados por la corona, la riqueza pesquera de la zona y la protección asegurada tanto por la cerca urbana como una guarnición de primera clase, en 1421 don João I tuvo que autorizar un "couto de homiziados" por el que cuarenta convictos de asesinato veían conmutadas sus penas a cambio de repoblar Castro Marin


SIMBOLISMO DE LA CRUZ


La Cruz es la base de todos los símbolos de orientación en los diferentes niveles de existencia del hombre, el cordón umbilical jamás cortado en relación al cosmos creador, el recuerdo de nuestro origen, de nuestra esencia espiritual, de nuestra filiación a Dios. Se trata de la definición más clara y sencilla de la encarnación del espíritu en la forma, la cual da lugar a la consciencia, al “yo soy”, al Alma que sabe y ama, el punto de comunicación entre Cielo y Tierra, el eje de la Vida.”
Diana y Karolus
La Cruz es un símbolo universal, pertenece a todas las culturas y a todos los tiempos. No se trata de un símbolo propiamente cristiano como muchos creen, pues en la cuna de nuestra civilización, en Grecia o en Mesopotamia también estaba presente. Asimismo, miles de años antes de la era cristiana, en la India, en Egipto, en China, en las culturas preincaicas de América, o en la Europa Neolítica y en el mundo Celta, siempre fue un símbolo principal. Para comprender el significado de la Cruz, basta con representarla inscrita en un círculo. Sus cuatro ángulos miden 90º, así que, la suma de sus cuatro ángulos alcanza la totalidad que el círculo simboliza, 360º. Esta es la razón matemática de uno de los grandes enigmas de la historia: la cuadratura del círculo. En la simbólica China, se relaciona directamente los 4 lados del cuadrado o los cuatro brazos de la cruz con el centro de la misma, el punto de intersección de sus brazos, que coincide con el centro del círculo, la gran encrucijada, el misterio por resolver, la magia por hallar.
La Cruz es una marca, una señal, una coordenada, un encuentro, un contacto o un cruce entre los dos grandes valores de la existencia: la materia, el tiempo, la limitación –representada por su eje horizontal, femenino-, y el espíritu, el espacio, la libertad –representado por su eje vertical, masculino-. En ella, así, se manifiesta una función de síntesis.
TIPOS DE CRUZ
La Cruz en el Cristianismo
El Cristianismo ha enfatizado el simbolismo de la Cruz a través del episodio de la crucifixión vivida por Jesús. Tal crucifixión, a nivel simbólico, representa la tarea del hombre por desentrañar el mecanismo entre esos dos ejes, logrando -al final su evolución- encontrar el punto en el que se entrecruzan, y sintetizando ambas energías en una. La muerte simbólica en la cruz representa la muerte del hombre de a pie, de la personalidad llana, a merced del espíritu, que encuentra su sitio tomando tierra a través de ese punto central que equilibra fuerzas y sintetiza aprendizajes.
La cruz Griega
Una forma muy temprana de cruz cristiana, la cruz griega o crux cuadrata, precedió a la cruz latina. En ella, los brazos son de igual longitud. Sus orígenes precristianos se remontan a la antigua babilonia, donde simboliaba al dios del Sol, Shamash. En el cristianismo, la cruz griega no representa la crucifixión de Cristo, sino más bien los cuatro puntos cardinales de la Tierra, la expansión del Evangelio en las cuatro direcciones y los cuatro evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Una cruz griega inscrita en un cuadrado representa la autoridad temporal de la Iglesia.
La Cruz de TAU
La Tau es el símbolo de la cruz utilizado por los franciscanos, y además significa “sendero” el sendero que conduce al conocimiento. Además es signo de salvación y consagración y por eso ha sido adoptada como un símbolo masónico en el grado del Arco Real. La última letra de alfabeto hebreo representaba el cumplimiento de toda la Palabra de Dios revelada, se llamaba la Tau (Tav en hebreo). Para los cristianos vino a representar la cruz de Cristo como el cumplimiento de las promesas del Viejo Testamento. La cruz como figura de la última letra del alfabeto hebreo, representaba los medios por los cuales Cristo transformaba la desobediencia del “viejo Adán” en la figura de nuestro Salvador como el Nuevo Adán. El tau es el jeroglífico del triunfo, es la forma físico-espiritual, es el cubo místico desenvuelto para representar la cruz ansata, símbolo del espíritu que descendió a la materia, y donde fue crucificado, pero resucitado de la muerte, descansa triunfante en los brazos de su asesino conquistado. Por eso es llamada la “Cruz de Vida”, el símbolo de la resurrección que representa a ambos, al hombre divino crucificado en la cruz de la carne y al hombre mortal ascendiendo hacia el hombre espiritual por medio del cuerpo crucificado.
La tau simboliza la serpiente clavada en una estaca, muerte vencida por el sacrificio, con un sentido misterioso ya desde el Antiguo Testamento. Tau significa también la obra acabada.
La Cruz Celta
La cruz celta guarda una estrecha relación con la cruz solar así como con el profundo significado del símbolo de la cruz en todas las culturas. Representan sus extremos los cuatro puntos cardinales, pero también los cuatro elementos, tierra, agua, aire y fuego así como sus cualidades tradicionales, a saber, seco, frío, húmedo y caliente. Pero los extremos de esta cruz, también están ligados al paso del tiempo, a los ciclos estacionales y a la conexión entre este mundo y Otro mundo por ello es un símbolo de protección. No todas las cruces celtas tienen el círculo exterior, ni los nudos celtas tallados en el interior, estos últimos se los considera como un mero elemento decorativo, aunque hay corrientes que, debido a la complejidad del diseño, consideran que eran ‘sermones’.
SIMBOLISMO Y USO DE LA CRUZ
Según el plano sutil al que se contacta y el grado de iniciación, la cruz representa varias cosas: Como substancia la Cruz irradia una energía beneficiosa.También simboliza el fuego. Todo lo que es cruzado representa el fuego físico y el fuego purificador, redentor. Cuando es radiante, representa la luz.
Cuando se lleva una cruz, no solo se está llevando el símbolo de la iglesia cristiana con el que se le asocia, sino que se trata principalmente de una cierta irradiación. Cada forma transmite una irradiación, una honda. Usándola, por ejemplo, en los objetos, los signos, los símbolos, entonces los consagran y estos se vuelven verdaderos talismanes que transportan un cierto poder que dependerá del poder de quien lo consagró.
La Cruz en su simbología religiosa representa obviamente a la crucifixión, pero en un nivel más profundo representa la auto-entrega, el desapego de todo lo que es la personalidad. Es la ruptura con toda la mecánica de la personalidad, por lo tanto con la rueda de las reencarnaciones. Cuando hay crucifixión de un iniciado, crucifixión cósmica, está completamente liberado del plano de las reencarnaciones. Si vuelve, es sólo para aportar algo, ya no es más para experimentar algo. La Cruz rompe toda relación con el aspecto terrestre, con la manifestación física, porque hay sublimación de las partes inferiores para solo vivir en las partes superiores. Y es en ese sentido que se puede asociar la imagen del fuego, porque esa iniciación corresponde a lo que el fuego es capaz de efectuar de manera oculta en el hombre.
La Cruz no es la representación de Cristo en el esoterismo: a un nivel iniciático es el símbolo de esa liberación, a un nivel energético es el símbolo del fuego de la Kundalini, y a un nivel terrestre es el símbolo del fuego telúrico, el fuego que es eyectado por los volcanes, es el fuego cósmico en su forma más primaria. Todas las iniciaciones son transmitidas por el fuego. Sobre la Tierra se utilizan otros elementos como el agua para el bautizo, pero para las grandes iniciaciones solo se utiliza el fuego y solo la flama es presentada, porque es la energía solar, es el prana solar. El Sol es un astro ardiente y cada vez que uno quiere conectarse con su energía, hay que integrarse a su energía. Más las iniciaciones son elevadas, más esa integración es intensa.
Que encuentres la cruz verdadera. Que el valor te acompañe y en ella te crucifiques. Que así, alcances la Gloria y Resurrección que sólo aquí pueden darse.


LA VIRGEN MARIA


Madre de Jesús. Los evangelios sólo aportan, respecto a María, los datos fundamentales y algunas anécdotas. Consta que antes y después del nacimiento de Jesús vivió en Nazaret, pequeña ciudad de Galilea, y que, según la ley, estuvo casada con el artesano San José, de la familia de David. María acompañó a Jesús durante su ministerio de un lugar a otro, junto con las mujeres que le acompañaron desde Galilea y los "cuatro hermanos de Jesús": Santiago, José, Simón y Judas, hijos de María y Cleofás.
Tanto María como los cuatro hermanos fueron rodeados de una atmósfera de veneración que siguió en aumento, puesto que María cumplía de modo convincente las condiciones propias de los ciudadanos del reino. Como ejemplo del recuerdo que los primeros discípulos conservaban de María se encuentran las palabras que se colocan en boca de Isabel: "Bienaventurada tú que has creído" (Lc. 1,45). Tiene también un recuerdo vivo la frase de Lucas: "María conservaba todos esos recuerdos, meditándolos en su corazón" (Lc. 2, 19).
María estuvo al pie de la cruz y fue testigo de la resurrección. Su mención en el cenáculo (Act. 1,14) junto con los doce apóstoles, las demás mujeres y los "hermanos de Jesús", es el inicio de una presencia viva y constante en el seno de la iglesia primitiva. La comunidad de Jerusalén honró también a María como "Madre del Señor", título con el que hacían participar a María de la gloria de Jesús e iniciaban con ello el proceso de reflexión teológica en torno a lo que ha venido a llamarse "las glorias de María".
Desde el punto de vista de la fe cristiana, la figura de la Virgen María tiene una relevancia singular y creciente a lo largo de los siglos. Por lo que se refiere al Antiguo Testamento, la tradición ha señalado numerosos textos en los que se encuentran anuncios proféticos sobre María. Un pasaje que ha tenido suma trascendencia es la profecía del Emmanuel (Is. 7,14). En ella Isaías anuncia como signo divino el alumbramiento por parte de una doncella (hebrero almah y griego parthénos), en el que la iglesia ve el anuncio de la Madre del Mesías y de su virginidad.
En el Nuevo Testamento, las narraciones de la infancia de los Evangelios de San Mateo y San Lucas recogen las enseñanzas acerca de la concepción virginal y el nacimiento de Jesús, transmitidas en la primitiva comunidad cristiana. Narra San Mateo que María concibe virginalmente al Mesías cumpliéndose así la profecía del Emmanuel. "Habiendo concebido por obra del Espíritu Santo, da a luz (continúa diciendo el envangelista) a un hijo a quien se pone por nombre Jesús, Salvador" (Mt. 1, 20-25).
En San Lucas la concepción virginal y la maternidad mesiánica y divina de María se describen en el marco narrativo de la Anunciación como obra del Espíritu Santo (Lc, 1, 26-35). Lucas presenta a la Virgen como figura central del evangelio de la infancia, unida, por tanto, al nacimiento de Cristo; y vuelve a subrayar su presencia en los hechos de los apóstoles al narrar la vida naciente de la iglesia. San Juan describe su presencia en Caná, interviniendo activamente en el primero de los milagros realizados por Cristo, y al pie de la cruz.
Algunos autores cristianos reflexionaron sobre la significación de María en el conjunto del misterio de la salvación y en su relación con Cristo, su hijo. Así, San Ignacio de Antioquía (siglo II) indagó en el misterio de Jesús nacido de María, mientras que San Justino defendió la concepción virginal de María y San Ireneo propuso un paralelismo entre las figuras de Eva-María y Adán-Cristo.
También a mediados del siglo II aparecieron unos textos apócrifos (como el Protoevangelio de Santiago) donde se contaba la vida de María, desde la de sus padres Joaquín y Ana hasta después del nacimiento de Jesús. En otros textos (Transitus) se explicaba la muerte de María y su asunción en cuerpo y alma a los cielos.
Desde los siglos IV-V se consideró a María como el modelo perfecto de fe y santidad a imitar por las vírgenes cristianas, según la doctrina elaborada por los grandes doctores de la Iglesia (Atanasio, Jerónimo, Ambrosio, Agustín). En el año 431, el Concilio de Éfeso reconoció a María como Madre de Dios, confirmando así la creencia de muchos fieles que ya desde mucho antes intercedían ante ella.
Para los Padres de la Iglesia era un tema de discusión la perpetua virginidad de María y su santidad personal. Progresivamente llegó a imponerse la idea de una virginidad "antes del parto, en el parto y después del parto" y de una total exención de pecado. La perpetua virginidad quedó definida en el concilio de Letrán (649 a.C.) y en la epístola dogmática del papa Agatón (680 a.C.). El concilio de Trento, por su parte, sancionó en 1547 su total exención del pecado.
Después de siglos de discusión entre las escuelas, la Iglesia fue llegando a la conclusión de que María había sido redimida en atención a los méritos de Cristo, pero que, desde el primer instante de su ser, se había visto libre de la mancha original. Éste es el dogma de la Inmaculada Concepción definido por Pío IX en 1845. En la bula Munificentissimus Deus, Pio XII definió en 1950 el dogma de la glorificación o Asunción, según el cual María fue asumida en cuerpo y alma al cielo después de su muerte sin conocer la corrupción del sepulcro


RENNES LE CHATEAU SIMBOLISMO


¿Qué representa el conjunto escultórico de Rennes le Château?
Según Robert Howells investigador del misterio de Rennes le Château, especialista en simbolismo oculto y probablemente conocido como uno de los libreros ocultistas más importantes de Europa con librería emplazada en Londres, nos propone que la representación del diablo, “teóricamente Asmodeo”, no es casual dado que Salomón se enfrentó a los diablos para que estos no sabotearan su obra. Según cuenta la leyenda, el llamado Asmodeo fue sometido por Salomón a transportar agua, elemento con el que se le podía dominar.
Sin lugar a dudas uno de los cuatro elementos existentes que estarían representados en el conjunto escultórico, puesto que el diablo acarrea con una concha de agua bendita justo encima de él. Los otros tres elementos estarían simbolizados de la siguiente manera, aire- los ángeles, fuego-el diablo y tierra- los basiliscos.
Aunque algunos investigadores aluden a la falta de pruebas explícitas, algunas de estas figuras podrían aludir claramente a la masonería o a los templarios. En el caso de Asmodeo como la supuesta figura del “Guardian del umbral”, con su rodilla al descubierto y en aparente posición iniciática, representaría a uno de los personajes propuestos en algunos rituales masónicos. Cabe recordar que el “Hermano Terrible” es aquel hermano masón que simbólicamente hablando se esfuerza por despertar el terror interior a todo iniciado para que desista lograr aquellos propósitos que desea llevar a cabo. A su vez, éste le impide el paso, le solicita la palabra y posteriormente solicitaría “el signo” de pase para poder acceder al interior del templo o logia, lo mismo que supuestamente ocurría en tiempos del antiguo Egipto entre sus iniciados con la figura de la esfinge.
La frase “par ce signe tu le vaincras” la cual posee supuestamente mal escrita la palabra “le” decimotercera y decimocuarta letra de la frase aludida a Constantino I, evocaría a los números 13 y 14, es decir al año 1.314 que no es otro que aquel año histórico dónde fue quemado Jaques de Molay, Gran Maestre de los Templarios.
Asmodeo fue el único elemento escultórico de Rennes le Chateau encargado expresamente por el abate Berenguer Sauniere al escultor francés masón Giscard. Hay quién afirma dentro de la francmasonería que los masones son los reales descendientes de los templarios.


TERRITORIO TEMPLARIO EN LA PENINSULA IBERICA


La historia de esta orden religiosa se nutre de apasionadas leyendas. Sus huellas se pueden seguir por toda España a través de castillos, iglesias y monasterios
Si preguntas por los templarios en una librería, no te mandan a la sección de historia, sino a la de ciencias ocultas. Todo un síntoma. El de los templarios es un mundo de sombras que la distancia agiganta: se les supone depositarios de una sabiduría esotérica de raíces orientales y remotas, arquitectos en clave simbólica que elegían parajes cargados de magnetismo telúrico, dueños de un tesoro fabuloso, buscadores secretos del Grial, partícipes de ritos oscuros donde asoman la sodomía o la idolatría. Hasta se ha aventurado que habrían descubierto América. Hay sacamuelas capaces de relacionar “científicamente” a los templarios con las pinturas rupestres o las apariciones de Fátima. La curia romana detectó hace unos años alrededor de 400 grupos o sectas que se declaran herederos de los templarios; entre ellas, la Orden del Templo Cósmico (presente en España) o la tristemente célebre (por el suicidio colectivo en Suiza) Orden del Templo Solar.
La realidad histórica no es menos apasionante que el mito. La orden fue fundada en Tierra Santa por Hugo de Payns y otros caballeros franceses, en 1118. Era el tiempo de las cruzadas (la primera había sido predicada en 1095; habría seis en total). En 1129, el concilio de Troyes aprobaba la llamada “Regla latina”, inspirada por san Bernardo, que exigía a los “Pobres caballeros de Cristo” los tres votos tradicionales de pobreza, obediencia y castidad, añadiendo el de defender los Santos Lugares. Ése era el fin último, tanto para ésta como para las otras órdenes militares (hospitalarios y caballeros teutónicos). Los Pobres caballeros de Cristo adoptaron el nombre de templarios cuando Balduino II, rey de los efímeros Estados Cruzados, les cedió las mezquitas levantadas sobre la explanada del templo de Salomón.
En sólo 179 años de existencia, la orden templaria se convirtió en una potencia (lo que hoy llamaríamos una gran multinacional, lobby o grupo de presión). En Tierra Santa, los cruzados cometieron tantas hazañas como fechorías, pero los templarios siempre gozaron de cierto aprecio por parte de las dinastías islámicas.
Casi nunca hubo paz. En 1291, los ejércitos cristianos pierden San Juan de Acre y acaba la aventura de los cruzados. Los templarios se repliegan a Chipre y Malta, y extienden sus posesiones de Francia, Inglaterra, Alemania o la península Ibérica. En los reinos españoles se vivía una cruzada particular, la Reconquista, con órdenes militares locales, como la de Calatrava (aprobada en 1164), Santiago (1175) o Alcántara (1213). Del gran maestre templario dependían un senescal y un mariscal, y de éstos, los comendadores o encargados de “encomiendas”, especie de demarcación con terrenos y dependencias administrados por una casa madre. Las fuentes históricas son muy escasas, pero se puede afirmar que las posesiones de los templarios, en toda Europa, eran inmensas.
Eso fue su perdición. La caída de los templarios sólo se explica como rechazo a su maquinaria de poder y por codicia de sus bienes. El motor de aquel derrumbe fue el rey francés Felipe el Hermoso, secundado por su fiel Clemente V (eran tiempos del papado de Aviñón). Las acusaciones aireadas contra ellos en los procesos eran burdas: que renegaban de Cristo y escupían a la cruz; que adoraban un ídolo en sus reuniones (siempre nocturnas y secretas); que practicaban besos obscenos y sodomía… Y así hasta 117 acusaciones. Se les sometió a tales torturas para que confesaran y firmaran que algunos lo hicieron. Eso bastó para que el papa suprimiera la orden en 1312 (concilio de Vienne). En marzo de 1314 quemaban al gran maestre Jaime de Molay en una isla del Sena. Muchos hermanos ya habían sido abrasados, otros lo fueron después.
En Aragón y Castilla (y en otros reinos europeos) no se daba crédito. Su coetáneo Dante abriría a los templarios el “Paraíso” (canto XXX, 127-129). Pero la codicia por su herencia hizo aceptar la supresión del papa. Sólo dos procesos salieron aquí adelante (Salamanca y Tarragona), y en ambos se absolvió a los templarios españoles de toda culpa. Sus bienes pasaron a otras órdenes, y también los monjes-guerreros que lo quisieron, creándose incluso la Orden de Montesa para acogerlos. Luego la fantasía popular comenzó a tejer la leyenda.
Diez enclaves, diez historias
Vigilantes. Ponferrada y castillos del Bierzo (León)
Proteger a los peregrinos era la razón de ser de los templarios. España tenía sus propios peregrinos en Santiago, así que los templarios alzaron castillos como los de Ponferrada, Corullón o Cornatel a orillas de la vía jacobea. Luego se quiso ver en ellos puestos-vigía de lugares mágicos, como Las Médulas o el Valle del Silencio, nido antiguo de anacoretas. Gil y Carrasco escribió en el siglo XIX la novela El señor de Bembibre, uno de los escasos acercamientos históricos a los templarios.
Arquitectos. Capilla funeraria de Eunate (Navarra)
Se ha afirmado que los templarios poseían una arquitectura propia, cuajada de simbolismos y relaciones numéricas, creadora de iglesias poligonales inspiradas en el Templo de Salomón (la mezquita Al-Aksa), que para la corriente ocultista vendría a ser la síntesis de todos los saberes a los que el hombre aspira. Lo cierto es que no está documentado que la capilla funeraria de Eunate (ni tampoco la vecina de Torres del Río, de iguales características) fueran obra de los templarios. Y no hay que olvidar las docenas de baptisterios poligonales del siglo IV en adelante.
Sabios. Iglesia de la Vera Cruz (Segovia)
Poligonal como las anteriores, tampoco está probado que la hicieran los templarios. Esta tiene una singularidad: una construcción central, de doble piso, con un mínimo habitáculo camuflado entre el segundo piso y el tejado; algo similar al de la iglesia mozárabe de San Baudelio de Berlanga (Soria). No se sabe para qué servía esa cámara. Se ha acudido a una explicación simbólica: sería el “árbol de la vida", o la "linterna de los muertos", último reducto para un proceso iniciático: la muerte o paso a una vida superior.
Guerreros. Castillo de la Zuda, Tortosa (Tarragona)
El castillo de la Zuda que domina Tortosa es ejemplo de una de las maneras que tenían los templarios de acrecentar sus dominios: por derechos de guerra. Conquistada la ciudad a los árabes en 1148, les fue entregada a los templarios (partícipes en la batalla) la fortaleza, y más tarde la ciudad. Luego los templarios recurrirían a otra operación frecuente: la permuta; cederían Tortosa a Jaime II a cambio de Peñíscola y otros lugares del Maestrazgo.
Terratenientes. Jerez de los Caballeros (Badajoz)
Más que las conquistas, fueron las donaciones (una “moda” para salvar el alma) lo que aumentaba su patrimonio. Así llegaron a poseer en Extremadura el mayor de sus territorios, un triángulo que abarcaba unos 3.000 kilómetros cuadrados e incluía villas y castillos como Jerez de los Caballeros, Alconchel, Burguillos o Fregenal. Además de terratenientes, eran excelentes banqueros: los peregrinos entregaban en la casa templaria donde iniciaban viaje una suma que iban retirando en otros centros templarios, pagando intereses.
Heterodoxos. Peñíscola y castillos de Castellón
Conseguida Peñíscola por permuta, rehicieron los templarios el castillo que después ocuparía el cismático Papa Luna. Este hecho, y la proximidad de otros castillos del Maestrazgo (como Miravet, Gandesa, Corbera, Algars…) a “lugares mágicos”, ricos en milagrerías, apariciones y curanderos, han echado leña en la imaginación de quienes los ven como detentores de saberes y poderes ocultos.
Fronterizos. La Almudaina, Palma de Mallorca (Baleares)
En oriente, los templarios tenían fama de ser amigos de sus enemigos (eso se volvería en su contra, durante su caída). Negociadores y tolerantes, eran respetados por Saladino, y se dice que en las ciudades buscaban para implantarse la cercanía de las aljamas (y del ocultismo judío). En Palma, efectivamente, obtuvieron la custodia de La Almudaina, próxima a la judería.
Magos. Caravaca de la Cruz (Murcia)
Según la leyenda, en 1231 dos ángeles bajaron una cruz para que el cura Chirinos, prisionero del reyezuelo Abu-Zeit, dijera una misa-demostración. La cruz resultó ser un lignum crucis, engastado en un pectoral de doble brazo perteneciente al Patriarca de Jerusalén. Y que había desaparecido de Tierra Santa un año antes de "aparecerse" en Caravaca. Da la casualidad de que, por esas fechas de la leyenda, los dueños del castillo eran los templarios. Tal vez su sombra no sea ajena a que la Cruz de Caravaca se haya convertido en uno de los talismanes más venerados en España y América: "De suma eficacia –según un Tesoro de oraciones– para aplacar toda clase de dolencias (…) y para librarse de hechizos y encantamientos".
Iniciados. Cañón del río Lobos (Soria)
Campomanes, en sus Disertaciones históricas (de 1747, una de las raras fuentes), cita como templaria la ermita (antes convento) de San Juan de Ucero, en el cañón del río Lobos. Como en otras ocasiones, no está claro que fuera un enclave templario. Si lo fue, se abre la interrogante de qué hacían en lugar tan apartado. Han apuntado (los imaginativos) que sería un centro de iniciación, en un desfiladero fantástico rezumando efluvios mágicos, frente a una gruta misteriosa. ¿Elegían sitios especiales? Lo cierto es que todas las ermitas, conventos, fuentes, cuevas… que tienen que ver con la epifanía de lo sagrado se hallan siempre en parajes excelentes.
Universales. Monasterio de Tomar (Portugal)
Era la principal encomienda de Portugal; iniciado el monasterio en 1169 tras una donación real, la arquitectura manuelina llegaría a convertirlo en una joya. Tras la disolución de los templarios, lo heredó la Orden de Cristo. Para algunos, los templarios estaban preparando una suerte de Imperio Universal, una sociedad igualitaria como la de los masones; en realidad, los templarios serían un eslabón en la cadena masónica, y al tiempo que edificaban templos estaban levantando el Templo del Más-Alto. Si algo de este afán universalista existió, fue eso (junto a la codicia que inspiraban sus bienes) lo que les llevó al desastre